Paso la noche.
Al día siguiente se levanto temprano, me toco el hombre y extendió el brazo hacia donde me encontraba tirado, abrió sus dedos, anteriormente hizo un pequeño ruido con una bolsa, abrió sus dedos, en su palma tenia dos pastillas.
-Cuidado con esto-. Me dijo. Anteriormente le pedí un par de pastillas, pero no imagine que me las daría.
-¿Te acordaste?-. Le sonreí gentilmente
-No sé, ¿Porque me pasa esto a mi?
-Lo siente.
Me acuerdo de su rostro, no llevaba nada adentro, como si en su adentro es oscuridad y ecos malignos. Tenia la mirada perdida en aquellos ecos que solo él escucha. Se rasco en su brazo derecho, donde, hace cuatro meses se había cortado en su casa, mientras su padre dormía arropado con sus miserias.
*Dedicado a Gabriel que mira desde el sur
si podes pensar en no pensar
ResponderEliminarte explotas la cabeza contra la rueda de un auto
ahi esta el no ser
y el no pensar, claro que no es necesario, Pensarlo en ese momento
pd: me gustan tus dientes uhuh (8)
adeu