Escucho el relajante sonido del mar, tal como una noche desquiciada. El viento levanta grandes olas que rompen en la próxima arena en millones de cristales
-Vení para acá, Fran, mira mi castillo!-. grito Flor en lo profundo de la playa, Mi mano automáticamente soltó el caracol que había recogido a escasos metros, se hundió en la pulsante arena, la agarre nuevamente y la tire al mar, adonde el sol ilumina ferozmente. Corrí hacia ella, los dorsos desnudos, el sol y la inmensidad del mar vacío mis vista, borrándola estúpidamente de mis ojos.
-Fran!...acá!-. Estaba parada, levantando los brazos con el pelo suelto. no arranque la mirada de ella.
-¿Que paso?-. Pregunte
-¿Con que?
-Tenes mas pecas-. No paraba de reírme
-Cállate pelotudo-. Se río en lo profundo del alma. -Mira el castillo que hice, si hacen una competencia de castillos de arena, seguro que lo gano-. Dijo con los ojos semi abierto por la profundidad de la luz amarillenta.
Siguió hablando:
-Hay que hacerlo mas grande para que los cangrejos vivan mas cómodos, hasta que una ola oscura se lo lleve todo de nuevo al océano.
"En la noche cuando la luna es reflejada en la superficie marina, en la noche cuando lloras antes de dormir, en la noche cuando el todo y cada uno de ello vuelve al océano, en la noche cuando lloras entes de dormir" pensé, pero en cada rose que aparenta ser intencional, en cada roses de sus dedos con mis dedos al poner los caracoles en la arena, repentinamente, lo olvido.
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ResponderEliminar-Veni para aca, Franz, mira El castillo!
ResponderEliminarlo olvidas por el fa..
algunas cosas vuelven.. por la noche o el dia
cosas deliciosas o torturantes O___O
adio!!!!!!!!!!!!
pd: te gusta la playa