
Recuerdo recordar un momento de mi vida muy extraña, tambien tengo el fiel momento del sueño permanente en la enfermadad del cerebro, tan solo un sueño y nada mas. Pero no pueden ser descartadas ninguna de las dos, el pasado es hipocrita, recuerdo en tal perfeccion los rostros, los tonos de la escena, un dia nublado, pero muy pesado por la humedad, veniamos con mi familia de la plaza, parecia a punto de llover y ese aroma a tierra mojada inunda mis nerices. La calle estaba muy mala, el bar estaba cerrado. Ya casi la penumbra del anochecer asomaba en el cielo, delante de la puerta de nuestra casa, una docena de hombres antiguos, con barrotes de madera quemada, miradas fijas y pensativa, diciendo en sus profundidades, "veremos hasta donde llega, si no puedes estar en ninguno de los dos, se arbitrario" como los primeros hombres que transitaron la tierra, ese especimen creadora de algun tipo de vida deforme, como la nuestra, ahora se arropa en la puerta de mi casa, debajo del techado de tercipelo que hace una sombra infima para la lluvia calida. Recuerdo recordar pasar en puntitas de pie sobre lo puro de esta materia podrida, sadica y autodestructiva, recuerdo recordar entrar en la casa y el pasillo oscuro y humedo me esperaba, mire hacia atras y volvi, volvi a ser esa materia deforme de una sombra infima entre el recuerdo y ese extraño sueño,
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