Aparentemente me enferme en ese voluble amanecer, un sol que emerge
De las entrañas de la noche, sin hacer resonar ningún ruido inesperado. Hasta ahora ningún medico pudo diagnosticarlo y tratarlo. Sus síntomas son relativos, en algunos días de cierre de conciencia. Fluidos que desprende el lado derecho del cerebro que me hace despertar con melancolía, no significa nada. Pero no todas son malas, padezco de tal deformación en el cuello, no es visible por ojos ciegos, ni el sol los trasluce. A veces la información y los conceptos son fluidos oscuros, hacen inflamar los pulmones, sin respirar, es caer. Realmente encerrado, hundiéndose en uno mismo. Pero mi cuello deformado ha creado una especie de branquias tal como un piscis, nado furtivo en un mar calmo, pozos ciegos, charcos que sin entender ríen desde sus profundidades, todavía no entiendo como en mi hogar me reciben igual como un viento que hace bailar a las flores. No saben lo penoso que resulta no hablar, tan prisionero dentro de esta enfermedad. ¿Quién ha dicho que la enfermedad es utilizada como complejo de inmediata ayuda a un desamparado sobre una calle muerto adornado con pequeños cuerpecitos llenos de harapos esperando ya, desde muy lejos, atrapado en su oportunidad de vivir?
He suplicado a todos ustedes en una noche de otoño, la desesperación subió desde los pies hasta donde escapa un pensamiento dilatado de oxido y mentiras. Subí al monte Larousse, sobre las nubes anaranjadas, pedí a los sabios una respuesta, una oportunidad para escapar de esta enfermedad…
¿Qué he dicho?...sus barrotes son fornidos, insoluble como el viento, separados entre si por un espacio enorme, simplemente fácil de escapar, pero de nuevo me lo pregunta uno de los sabios.
-¿Acaso no es imposible saber que los dioses se olvidaran?...todos olvidan. Sobre el pasto posa un ciervo, tiene la pata mutilada por una trampa maligna, el ciervo corrió tan rápido y metió el mismo la pata en la trampa maligna. Lamentó haber apresurado las cosas, lloro y sus lágrimas limpiaron la herida. ¿Y dices que la enfermedad no te hace vivir?
-No lo se, la jaula es incapaz de retenerme y deseo rotundamente salir de acá, ¿pero esa alegoría no dice que seamos apresurados? Sino que recordemos cual es el tiempo justo, un sol Terminal sobre el muelle de
San Juan, tan solo deseamos el deseo mas que el objetivo deseado… ¿apuesto que esto es una alegoría?
Dijo uno de los sabios: Has acertado.
Dije: Mala suerte, solo en lo de la alegoría he acertado
Dijo un sabio: No es cierto, en lo de la alegoría has perdido.
*Escrito aparentemente en Junio del 2010
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