
Para que mis palabras se zarpen, debe de no existir, la normalidad apesta, los soldados están marchando, ¿que tiene de especial su risa?. Miro a miles de mujeres frente a un estado tirando sus ovarios sobre las cabezas de los curas presente y de una barrera de soldados como protección al municipio. La sangre brillante de estas mujeres se esparcieron por toda la zona, las laguna de semen y sangre coagulaba en una serpentina de espermatozoides bailado en el pavimento negro. Las hermanas del convento lloran y tiran rezos con toda esa epilepsia de un dios violento, los bombos sonaban a un ritmo alegre y pensativo, las sirenas echaron el grito al cielo, nublado en aquel entonces, con la alegría de un día soleado y de hacerse ver en tanto barrotes de cemento que elevan entre las plazas y los cementerios, los políticos riéndose de chistes neuróticos sorban whisky en sus enormes casas, los crucifijos jadean entre las trampas de Falopio goteado de jadea rosa y pétalos aterciopelados entre los grises lagrimas de las señoras que pedían por milicos. "esperen que ocupe la calle", ¿raro, no?, cuerpos cercenados por acido, disparos en el cuello, exposiciones de carne expuesta por un mal injerto de piel en la zona quemada, orgasmos vaginales y sangre podrida de un hombrecillo de grandes y entupidos bigote, al hombrecillo lo agarraron en una avenida para ir al Sur, le dieron 35 años en la cárcel de Caseros las voces corren rápido, lo vistieron de mujer y los violaron entre guardia cárceles y algunos lavatamer, a los convicto le salían rabia de la boca y disfrutaban de su sufrimiento y placer oculto. lucha organizada, femicidio. Salud!.
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