absolutamente deseo a alguien que baile bien...como si tan solo bailar hace que una persona diga lo que realmente tenga ganas de decir. Me rio de ellos que luchan en vano, y se rinden en el segundo intento. Parece que no lo ven que tengo algo entre mis manos, entre mis dedos destellan relampagos enceguecedores, y todabia no he usado ninguna de mis piernas para escaparme de aca. el pasado no trata de explicar el presente, sino que el pasado nos hizo como estamos ahora, es algo que duele al saber, pero en algun momento lo teniamos que secar al sol. Las venas se esta secando al sol, y fue dificil enchufar mi voz, y solo parezco alguien que otros desean depositar confianza, todabia no los tengo pegados en la piel pero cuando se despegue en algun momento, el sonido sera igual al hueso despegandose de la carne.
La ultima entrevista
-¿Que te dijo antes que se vaya? -después de 6 horas de una larga dosis de amargo veneno la suerte echo sus cartas y movió los labios, yo tenia una resaca prematura, parecía que un caballo me sonrió en una momento sin realidad y todo parecía tenar algo mas de brillo de lo normal, la habitación olía a floripa quemándose y té de cianuro.
-Me dijo que ya no confía mucho en mi y que se tenia que ir lejos, no necesitaba a nadie que lo acompañe, realmente era un viaje largo, parecía feliz de algún modo. - conteste vomitando serpiente y barro.
-¿Le respondió algo o tan solo siguió de largo? -pregunto con una mirada óptica de una luz de par mil.
-Le dije que tenia ganas de ir a pasear, prendí un cigarro esos que da risa mientras el preparaba té y se esperaba el tren, el que pasaba frente a su casa, la luz se había quemado y paso el tren, lo dejo pasar, para terminar la charla, y la luz brillante del tren ilumino la habitación y se vio las caras de en los vagones, caras oxidadas y borradas por el tiempo, le dije que lo iba a extrañar y que trataría de pasarlo por alto como el quería cuando le dije eso, el me miro por el espejo que daba el charco de agua de bajo de la canilla sucia y dio a entender todo, pero que tristes eran sus ojos, pero todo tenia felicidad y parecía deslumbrar un camino lleno de hojas secas a punto de desaparecer luego de un periodo muy frió. Todo parecía perfecto, cada movimiento encajaba en el tiempo-espacio que podíamos controlar...- vomite el vino barato que pude comprar y tuve un momento de relajación, alrededor todo era caos, pero dentro de nosotros todo permanecía calmo, un mar relajado...otra vez la suerte echo sus cartas como bestias que somos y movió los labios, yo permanecía con una sustancia amarga en el cerebro, un cisne murió esta tarde y sus ojos rojizos me miraron al volar entre los copos de nieve, la habitación huele a pastillas podridas y hongos come-basura.
-¿Parece que fue la ultima vez que se vieron verdad...?
-No tenia la tenaz confianza para responder cualquiera que sea la pregunta, pero se olvido que cuando termino de preparar el té y que yo le dara la ultima seca al porro, otro tren paso iluminando la habitación y las caras nuevamente en los vagones oxidadas y olvidadas por los demás, el me miro por el reflejo del charco de agua que descansa debajo de la lluvia y me dijo con sus ojos tristes que todo estaba bien, parecía un mar calmo y profundo, como debía ser ese ultimo momento, sin sentido.
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