viernes, 4 de marzo de 2011

Casi la realidad



Supieron traer un lenguaje, un intento de interpretar las acciones. Saturno es un planeta muy volátil para convivir sobre sus neblinas y huracanes de materia negra sobre el ras de luz solar que salpica en el caos del lugar, el hijo joven del Sir Viceroy, en su eterna exploración náutica de sus tentáculos violáceos, tragaba unos metales cristalinos como rubíes oxidados, perforaba la carne casi mucosa del insecto y succionaba con sus ninfas en todos los ocho tentáculos, que rendían rito a la "III", Salomón supuso una teoría de rayos X, sus cerebro se plasma sobre una pantalla rota de laboratorio. Y las ratas neuróticas huelen el pestilente hedor a insecto muerto, la pus de la bolsa que sostiene entre sus ojos yacen en la avenida céntrica, cercenada entre el pavimento.
Las ratas sostienen sus rojizos ojos en su cráneo
pueden saborear sus encías en ruinas olvidadas
¿Que me dicen del feroz felino,
ahí a punto de cazar?,
Shhh, no me digan que no vieron, el hijo de Sir Viceroy
trajo de sus mejores drogas.
con un ritual desconocido, y de metal hirviendo,
de sus moteros destila petróleo que brilla
en la tenue luz artificial de un foco
de bajo consumo
separa una porción de tiempo, miren que
ya dejaron de vivir el tiempo, no ven
que algo que va a pasar nunca paso,
con un cuchillo de fibra lunática empezó
a picar el pedazo de tiempo que pudo
cortar delante de nuestros ojos
los cristalinos ojos taciturnos de
Salomón trajeron de una galaxia
lejana uno de nosotros,
"otro vino", grita Leamba desde la otro
esquina espacial, entre un lugar que todo
era la verdad absoluta, todo era en ese momento,
cualquier momento un devenir calmo, pero
a la vez misterioso y oscuro, golpeo un metal
preciado entre la tribu "C" de la galaxia
de "Messier 63", quien dijo que hemos acabado
con la verdad, Salomón propone eliminar
todo pensamiento racional...
un viejo que sorba whisky y toma esas sustancias
terráquea de polvo amarillento y plástico de cemento
relata su historia,
-en la cabeza de quien entra,
si yo tengo que pagar seis mil dólares
en un hotel de puerto madero y tengo
a seis cuadra una villa...y las bicisentas son unas mierda
debe, las tiene que hacer como un florida, en las
grandes avenidas, pero los idiotas los hacen
en las calles chicas donde los autos los pueden atropellas
las motos, un mierda esa gente,,,vos me entender...-
le dice al otro que asistía con la cabeza, hacia arriba, hacia abajo,
Salomen se paro para bajarse del colectivo,
grito al aire,
-Chofer, ahí vienen los gorilas entre la puerta, suben hacia
el cielo, ahí vienen los gorilas del infierno, escucha las
botas genocidas, tened miedo cabrones, muerte a los putos
fachos...- y bajo del colectivo, el metal se fundió
en el calor y humo negro, Salomón dijo la verdad.

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