jueves, 10 de marzo de 2011

El fantasma entre las flores



Al principio era muy bueno que eligieran un buen nombre para esto, las nubes parecían salidas de chimeneas industriales y la lluvia que caía de sus fosas se impregna entre los arroyos de mierda que corretean entre los niños de San Judas. Sostenía mi última bocanada de veneno en mis pulmones, para que los bronquiolos atrapen ese humo y lo lleve a la sangre y luego al cerebro. Siempre el viento se hace mas fuerte cuando quiero tratar de hacer fuego, es como si alguien supiese, y la sociedad este en su inconsciente toda esa mierda y una paranoide colectiva se manifieste en el constante rasgue de mis dedos para el fuego. El desliz de mis manos atrajo un manto color azul marino que se desvanece al ras de las flores que se mueven con el viento. Creía que el gato había subido atrás de mi, siempre le gusto ese aroma de mi risa, parecía ya prevenir la situación y sabia cuando actuar, pero esta vez el gato no solo que me era extraño sino que parecía pararse de dos patas y miraba con desden a mis ojos, la oscuridad me impedía ver toda esa verdad, y me dejo en el beneficio de la duda...si pensé toda esta bazofias, pero lo demostró con una claridad enorme. el ya sabia que ya tendía una presión sobre mi, ¿mentira cerebral?...¿enfermedad del pensamiento?...la luz traslució sus retinas y de ahí un destello verde fijo sus pequeños cristales en mis ojos, parecía una mala película de terror, esas que grandes tumores caen en la pendiente de la cintura y devoran psiquis por medio de teorías de mármol blando. Camino en dos patas por la oscuridad de la terraza, entre las flores de pétalos de mandarina y ganjah, sus patas traseras parecían deslizarse en un viento gris, sin dejar de mirarme desapareció por detrás del paredón que se eleva sobre el patio de la casa. Murmuro en algún lugar, debió estar en algún lugar, "olvido", y se poso arriba de mi cabeza como un sombrero de unas filosas y de un fantasmal hedor en sus ansias negras.
-¿Haz acaso profanado la esencia de mi gato su refinado cuerpo para tan solo provocarme, siquiera, un pequeño susto?...y el gato posado en mi cabeza como un sombrero de mandarina dijo "olvido". La tempestad del viento y del panorama de una cuidad derritiéndose me atrajo a un sentido muy deformado, le grite al gato,
-¿Haz acaso profano el espíritu del gato para tan solo responder a mi suplica con una solemne palabra olvidada?...Entonces has venido a suplicar tu abandono hacia mi, con su lamento espectral para yo sea al cabo de este instante tu realismo...¿haz profanado el cuerpo de mi gato para tan solo suplicar tu olvido?
y el gato sobre mi cabeza, como un repulsivo lamento espectral "olvido".
-¡Desaparece de mi presencia y deja al gato que vuelva a jugar con los moscas y vete de mi cabeza como un sombrero de posa, un sombrero pestilente de lamento y oscuridad, aleja tus filosas uñas de mis ojos y deja de suplicar tus vanidades sobre mis pensamiento, aíslate como un copo de nieve de mi soledad, que tu dios implore por tu llanto y deje de sonar sus relámpago sobre la claridad de mi soledad-
Y el gato, sacando una mueca de angustia y resplandeciendo en un una luz de par mil, dijo sin titubear, "olvido".

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