El pequeño ratón se despoja de sus miedos y sale a buscar el trozo de queso que se había olvidado el hombre de ojos altos, teniendo en cuenta los ojos que destellan luces redondas, esperando con las uñas afiladas y la boca llena de rabia, con una gran sabiduría. En su diminuto trayecto, se tropieza con la caída de un gato anaranjado, una gran bota le golpeo el cuerpo. El ratón se paraliza y queda mirando la escena en colores grises. Ve a la bota yéndose hacia la neblina de su inconciente. Se aleja dejando el eco de la bota entre el pavimento. El gato anaranjado se incorpora y suelta un maullido de lamento. El ratón se acerca un poco:
-Los ojos de los humanos son tan altos que es difícil de mirarlos-. Asistió el ratón. El gato se lo quedo mirando, procesando las letras, de repente un gato más pequeño y de un color marrón, sin pensar en lo que decía el ratón, asecho con sus garras al ratón, le perforo la yugular y el pequeño ratón dejo de moverse.
los gatos tambien son malos...
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