Me desperté al lado de Gabriel, esta boca arriba y permanece con los ojos abiertos, con la mano extendida afuera del colchón.
-¿Hace cuanto que estas así?- le pregunte
-Quiero ver como la luz del sol toca mis dedos
Percibí una sensación de confusión:
-¿Soñaste algo?
-Lo mismo de siempre
-Creo que tenes que ir urgente a un psicólogo, no es normal soñar todas las noche con violar a una mujer.
-Mira que la mujer va mutando en distintas mujeres.
-El fin es igual!
-No creo que sea algo anormal, tiene muchos significados, no me voy a levantar a la mañana y violar a una mina.
-Por eso, si tiene muchos significados le podrías preguntar a un psicólogo
-¿Para que? conozco cada uno de los significados, pase varias noches pensando en aquellos sueños. El recordarlos es una tortura.
-Podría esperar ver como la luz del sol toca tus dedos, pero tengo cosas que hacer. ¿Tenes un cigarro?
-Si, ahí- señalo la mesa que se posaba en la otra esquina de la habitación. Revolví la basura de la misma mesa y saque un cigarro, lo puse en la boca y lo prendí. El humo fino del cigarro me hizo recordar nuevamente:
-Eu, ya sabes que el sol no llega hasta tus dedos.
-Si, me acordé.
Flexiono el brazo que permanecía extendido, de sus dedos le cuelga un cigarro, el sol cae repentinamente en su cara, ilumina el cigarro, nuevamente, como la mañana anterior.
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