martes, 15 de septiembre de 2009

Desaparece y Aparece

Cuando quieras desaparecer, requiere a algunos amigos, que vuelen directamente como la música. Desásete de la colilla del cigarro que sigue quemando en tus dedos, apágalo en las sabanas de la cama, nadie lo notará, nadie lo verá, ya que te esfumaste como la ultima línea de humo en el aire. Compra algunas cervezas, desaparece ante los ojos de Dios, hunde aquel liquido agrio en tu boca, y luego emborráchate con las demás botellas. Los pies se destierran del suelo, enrolla tus flores en un papel transparente como una sonrisa, o como una lagrima que gotea desde la hoja: "Se aniquila la barbarie de los aborígenes en el Sur, el monumento de hierro podrido lo confirma todas las tardes. De noche, a veces." No dejes rastro de lo sucedido, conserva tus pensamiento en tu cabeza, aunque hiera y sangre la muñeca. Suéltalas hacia la ausencia de los gobiernos y/o escuelas-empresas (Circuitos vacíos, sin rumbo a casa) que detonan el tiempo-espacio, destruyen el cielo y el infierno transformando los vicios de la humanidad en este pedazo de tierra que cae desde la mesa, en trozos de papel disparejos. Conserva tus pensamientos y desátalos en una hoja, escribe tus palabras sin pretender nada, ya están acá, diluyendo el aire impregno de basura. Corta las ramas que te impiden caminar, observa las estrellas, observa como tu cabeza se rinde en el cielo y empiezas a derretirte como un soldadito de nieve al intenso sol, los edificios de los alrededores empiezan a declinar, golpean con el aire. Todo retorna en el yo-inicial, en aquel jugo gomoso que observa la eternidad. El impacto será desvanecedor que los unicornios surgirán de aquella masa, retorciéndose por las ráfagas de aire que vuelve a circular por tu cabeza. Aparece. Siéntate en un rincón, toca el piano, con belleza, tócalo con furia, descarga lo sucedido, desata los nudos de las hojas escritas con tus palabras. Aparece. Toca hasta que tus dedos sangren, que caiga gotas púrpuras de tus ojos, empapando las teclas blancas y negras. Mira a tu alrededor, mira como duerme, mira su rostro placido, aparece, mírala y no la dejes de mirar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario