
Inyectándose dosis basura en las venas rotas de la cuerda vocales, cuando la sangre empieza a fluir y llega a su cabeza se tumba y empieza a creer en si mismo. El cuentagotas titila y desprende un líquido amarillento arriba de la biblia, la lee todas las noches. Un arroyo de agua podrida pasa por su cabeza entre los laberintos de las pasillos, la culpa lo consume desde afuera, perdió la ausencia, cinco minutos mas y el resto es la vida.
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