Vi mi mano negra por las cenizas que barri
de la mesa,
las vi y me parecieron asquerosas.
¿Esas son mis manos?
¿mis dedos?
¿las herramientas del alma?
¿los ojos de la mente?
me parecieron asquerosas.
me levante de mi silla y las lave
veo el agua, agua inesperada
derramandose entre mis dedos
cayendo.
agua pura y blanca
veo como las piedras dulces, salvajes,
me encierran y me dejan solo.
me seco las manos con una toalla blanca
veo la suciedad en la tela y me parece
asqueroso.
veo mis manos, limpias, y la tela gris.
eso es lo que hago a menudo
y me parece asqueroso.
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ResponderEliminarjauajaj algunos callan, otros enfrentan, algunos juzgan y demandan, otros paso a paso se construyen con la vista en un punto fijo. Juguemos indirectamente, opinemos enigmáticamente. Explorar aquellos recovecos donde se asoman los negros vapores de la bilis ya no es una opción, es parte del ahora siempre cambiante. Vinimos a purificarnos, es inevitable ensuciar algunas toallas en el camino.
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