"Simplemente, no sobrestimar lo que he escrito; de otro modo se me volvería inalcanzable lo que aún espero escribir". Franz Kafka.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Piscis
Esperemos que aquellos estupidos peces limpien el cancer de mis pulmones, un mar de cristal, unos ojos marrones mirando como me hundo y las burbujas retroceden en las olas que rompen en la arena blanda. Colores vagos sobresalen del pigmeo de las escamas del Piscis, tan hermoso, sus escamas se resbalan en mis ojos, desapareciendolos, borrando cada recuerdo que se retuerse en el estomago. Piscis borra cada color de las lagrimas y ahora caigo en sus sedosas manos, el Piscis se inclina para besar mi frente y espero que dure para siempre, aunque sè que cada objeto o sensacion se rompe en cataratas de pepel crepe, pero los segundos son infinitos, asi quiero que sea. El Piscis regala sus labios morados, espero que duerma en la eternidad, en ese punto luminoso que desvanece cuando la luna se debora al sol, el Piscis ha vendido mi alma a sus ojos, y nada por debajo de mi piel, borrando mis dedos, mi cuerpo, siendo tan fantasmal como real, me caricia con su escamas, rodea mi sombra y llora debajo de mi piel, sonrie como sonrie un Piscis, salta por encima del oceano y vuelve a caer, lo miro como hace salpicar las brillas gotas, espero que salte de nuevo y la veré, por que el Piscis en su ausencia, caigo, caigo en el misterio y desaparesco, como una estrella a punto explotar.
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