martes, 12 de enero de 2010

La hormiga

en el pedazo de lago que para ellas eran un largo mar con agua infectada...con agua, sacudia los dedos. Agarraba a la hormiga, miraba si estaban en concienca humana, usaba sus dedos y esperaba, anestesiada, ayudando a la hormiga, en sus pulmones en agua. Brotaba sus pulmones y la hacia vivir...un poco mas, sacando la horrible agua oxidada de los pulmones de la hormiga, la salvaba como en mis sueños, donde los tarros cervezas eran los dedos de los tipos que ofrecian su alcohol, sus dedos eran ricos, pero a las hormigas le ayudaban a vivir...un rato mas...en realidad...no le gustaba mucha la realidad.

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