sábado, 19 de diciembre de 2009

Veneno

he visto las mentes mas furiosas que nunca vi

y las manos caen por el frio y por la oxidada

lluvia que se diluye entre el fuego y el papel,

Obsesionado por la pureza del sonido

he visto las botellas mas brillosas

que mi mente tal como esta, se separa

del cuerpo, tan tranquilo como las

sanguijuelas antes de penetrar alguna que otra vena

que sigue colgando en los nervios sin sentimientos

he olvidado los ojos furiosos del padre de mi hermano

me pareció gracioso, tuve que romper otra flor en mis manos

congele el desierto, y pude hacer arder los glandes glaciares

pude mirar mis ojos ante el espejo, y sentí que me mienten

otra vez, me duele los dos corazón, mis dos pulmones,

otra vez me ahogue en el humo del cenicero quemándose

con la flor marchita, de nuevo olvide donde guarde el

encendedor, y tuve que robar un rayo del sol, también los

rayos de la luna sirven para estas ocasiones, un tinto en mi cabeza

el agrio sabor a cerveza, o el denso humo de la neuronas marchando

hacia los eléctricos relámpagos mudos que saborean mi cerebro

es una vez mas, ese beso, otra vez ese beso que guarda el alma

perdida, ese beso, que saborea en la profundidad de su vacío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario