Es la única solución para soportar mi ansias oxidada,
en un cuerpo que deja de sentir lo que percibe
es un problema que revienta y carga espinas negras
tuvimos una sobredosis de libertad, y no me percate
del síndrome de abstinencia, tan quebrado como el cristal
oscuro de la botella de vino, fue demasiado divertido
pisar tanto cuerpos sin sensibilidad que podrían bailar
al lado de la virgen maría atrás de un vidrio tibio, un
lugar donde viva, en donde sea, y nunca olvidar
57 kilos debajo de un cerebro que es envenenando con imágenes
de punto luminoso en el cielo con una línea que fisura el cielo
cada nombre se extingue, y cuelga un revolver en los sueños,
¿Qué esperar de las cenizas en la muñeca de tu antebrazo, grises, extintas?
Si, lo estuve pensando, llore lo que podría vomitar, llore lo que podría fumar
un mar de estrellas, una masa blanca con pequeños ojos oblicuos, laminando el
penoso cielo.
Hubo un quiebre letal, fue el mismo día que las personas eran sombras, que suceden,
que pasan, y se desgasta, he mordido otra vez del lado equivocado.
"hoy no lloro con lagrimas rojas"
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