viernes, 23 de enero de 2009

No es solo para dos

La imagen describía al típico desierto moribundo de algún punto cardinal. Casas bajas, arena fina y blanca, personas minúsculas transitando el basto lugar. Es de noche y las nubes pintan un paisaje natural. La luna rellena el paisaje devorando cada uno de las personas presentes. Allá al fondo tres chacales precipitan la ausencia de las estrellas, regurgitando pedazos de carnes que, anteriormente, eran pequeños bípedos jugando con buitres en busca de algún animal en descomposición. Un hombre blanco buscaba una salida a esos laberintos, se sentó para descansar. Dos niñas se les acercan, una de ella le dice a la otro:
-pregúntale al hombre blanco, el debe saber. dijo unas de las niñas.
-disculpe señor, ¿sabe si algún día me crecerá el brazo?
El hombre arrimo la vista hacia la brazo de la nena. La carne colgaba desde el codo, las moscas revoloteaban la zona infectada. El viento del lugar hacia que los pedazos sueltos cayeran a la arena, dándole algo de comer a los chacales. El hombre desespero y echo a correr. Corrió y corrió. Al levantar la vista hacia el cielo vio que la luna se desquebrajaba. La miro fijamente, hasta que un gran ruido lo hizo caer. La luna había desaparecido, dejándolo en la oscuridad del desierto por miles de años luz.

2 comentarios:

  1. una pesadilla con mutilacion y estrellas

    muy Dr. Mind

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  2. :|


    Groso, esta muy bueno para una escena cinematografica, algun dia te lo voy a pedir para hacer un mini corto.














    Putita la mutiladita! (¿?)

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