miércoles, 30 de diciembre de 2009

El vestido azul

todavía no eran las 6 de la madrugada
y seguía tomando fernet con cola,
con un chistoso personaje
que sostenía

su vida en una bolsa de supermercado

me dijo
que tipo 9 de la mañana
tenia que ir al entierro de su esposa

"esa vieja puta, era hora que se muriera"

se prendió un petardo
y tiro la botella vacía

me dio unas secas y se fue, a unos metros
me dijo

"y nunca mas va a a usar ese horrendo vestido
azul"

tomo un colectivo ramal inexistente
y desapareció entre los focos
húmedos de la cuidad.

Yo seguía esperando el colectivo que me lleva
para mi casa

me dolía el cerebro,
tenia los ojos brillando por
las luces de los autos
y el armado arácnido de las casas.

Por la mano del frente,
cruza el vestido azul, balanceaba
un pequeño bolso de tela china.

Se movía sin gracia, como si fuera
una fantasma recién expirado,
esperando yendo a otra
cualquier
parte.

Se paró firme detrás mío, tenia un hermoso
vestido azul que le llegaba hasta por debajo
de las rodillas,
tenia la cara destruida,
se le podían ver los ríos de mierda
detrás de su cabeza negra,
de su mejilla rompía una lagrima negra.

Producía un sonido oxidado desde su nariz.

El colectivo llego, el vestido azul
subió primero,
se sentó en el fondo, yo también

seguía llorando,
fue un instinto
le dije:
"¿Que te paso?"

"el hombre que he amado, me ha matado,
una y otra vez"

se seco las lagrimas y siguió hablando:

"me gusta llorar, era tiempo de llorar"

le mire las piernas que lentamente cruzaba
"es lindo llorar" exclame, el vestido azul respondió:

"cuando físicamente estas muerta, todos lloran,
pero cuando llevas un vestido azul, nadie llora
por vos"

murmuré: "los pájaros lloran también al amanecer,
siempre se condenan y sueltan sus lagrimas toda la mañana
hasta que el sol se pose en sus espalda"

asistió con una risa y calló todo el viaje. hay que llevar
una buena conversación en silencio, así fue.

Se bajo en el mismo lugar que yo, me miro y sonrió, me beso
la mejilla
"gracias por el cuento de los pájaros"

se alejo, desapareció en la esquina

ya amanecía y cuando eso paso

me olvide de la cara del hermoso vestido azul.

Mi vida cuesta vivir

Mi vida es el celeste y el rojo
de cada mundo
mi vida es el viento que
hace bailar a los arboles
mi vida es el experimento
de las ratas blancas
y todas las montañas
cayéndose sobre el mar
mi vida es el perro muerto
con nata negra en su estomago
es un trabajo cortando el césped
en la casa de un violador con tres
trajes negros en el placard
es un vestido azul cruzando
una avenida muerta
con rozas en los cordones
mi vida es como un gato
esperando saltar en la cama
ronroneando atrapado en
su cabellera negra
como una araña cruzando la seda
entre las peludas piernas y la estúpida mosca
que fue atrapado por la tela de araña
mi vida es el vaso de vino francés
arriba del cenicero mojado por la cerveza
mi vida es una lagrima de felicidad
delante de los ojos del felino
es un químico amargo inundando
las puertas de mi cerebro
mi vida es la dulce caricia del corazón
con el hemisferio derecho
es una fabrica oscura con los vidrios de
la ventanas rotas e empañada por la suciedad
mi vida son los ojos de ella moviéndose con gracia
mi vida cuesta vivir
mi vida al fin y al cabo es cuando muero cada madrugada
y despierto cada mañana.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Una en un millon

El hombre blanco mastica unos de esos caramelos baratos que contiene toxinas con sabor a cartón viejo, se miraba la palidez de sus manos huesudas, una tinta azul le recorría las venas muertas de los dedos, es sublime, una vez mas es atacado por la cucarachas.
La plaza se encuentra en paz, los vagabundos queman el pasto podrido para ahuyentar a los terribles mosquitos que esperan un pedazo de cielo azul, entre las sabanas blandas y la piel vencida de aquellas personas que aumentaron la temperatura corporal por el desliz del vino barato en sus gargantas.
-¡Oye!, tiene un cigarro, amigo?-. se aventuro un hombre con acento latinoamericano, mascaba coca, su cabeza, a pesar de la peste negra en sus labios, se apuna cada vez mas.
-Disculpa, no fumo, será la próxima-.
-Oh, que mal rollo, disculpe, pero he mentido, una vez mas-.
-¿Que quieres decir?, ¿cual es la razón de la mentira?
-Me intriga la forma triangular de su cabeza.
El hombre blanco posa sus dedos pálidos entre un pequeño cráter en su cabeza, se lame los labios
-¿Esto?
-Si
-A veces los números son números, pero también somos nosotros, un 3 puede ser nosotros dos y una mujer en cólera, angustiada. Tenia solo 9 años, estaba en esta misma plaza, ¿ve? la araña de metal en la arena, solía jugar ahí, las nubes bajaron demasiado rápido, mis ojos se tornaron como un espejo, mintieron una vez mas, como hizo recién usted, pero los ojos pueden matar. Me trepaba y bajaba, me tiraba y saltaba, en el fondo los relámpagos mudos se precipitaron entre los caras muerta de las nubes (el hombre blanco se echo a reír)-.
-¿Se encuentra bien?
-Una luz transparente, era demasiada blanca que por un momento pensé que desaparecería como la suciedad desaparece en la luz del sol, sentí esa luz en mi cuerpo, súbitamente fui parte de esa luz, por unos segundos fue parte de mi cuerpo y alma, una extensión majestuosa de luz titilante. Pude ver la perpleja cara de mi madre, entre los arboles caídos a un costado de las hamacas, me dio igual, es raro, una conexión mística entre el cielo y la tierra unidos por un rayo de luz y mis ojos quemándose como los dos corazones pudriéndose por el cáncer, fui parte de la realidad tan cruda que me importo muy poco mi futuro, y ¿sabes como se llama eso?
-Me deja sin aliento, no se, ¿como se llama?
-Una en un millón.

jueves, 24 de diciembre de 2009

¿Y los heroes?

me estuve deslizando en los brazos fragiles del heroe olvidado
ese hombre que se emborracha solo, en su terraza, volando donde
las palomas lloran sus metalicas lagrimas. Estuve sintiendo el miedo
en sus manos, le titilaban, sus ojos se cristalizaron en lagrimas,
he olvidado todo, solo por volver a verlo tan contento como en su niñez
ese pequeño hombre con hombros claros, y pestañas quemadas por el sol
de primavera.
He visto sus lagrimas caer con tanta fuerza en sus labios que me parecio
horrible, un millon de bombas atomicas en sus dedos, destruidos, con miedo,
es gracioso, por que aveces el miedo se quema por las primeras luces del sol.

martes, 22 de diciembre de 2009

Life

El tremendo ruido que viene desde aquellas personas unian los perplejos ojos blancos de los que estan en la oscuridad. Las sillas de madera, se unian protegiendo la zona de los hombres y mujeres que caen en espasmos lineales entre si. Me olvide de darselo, y ahora espera en la mochila que sobresale de la foto. Cereza, cae en el rio y se hunde en un barco de flores metalicas, pero salio demasiado mal, que se deslizo en el aire. Rock and Roll life, una de las varias veces, termine mirnado a "alicia" con los dedos tapando una letra. Solo, de nuevo, pero aveces me olvido de lo que es dormir solo. La sombra del gato se escurre en la reja de metal oxidada, camino por un fierro fino, se apago en la luz de la luna, volvio y se tiro al otro lado, donde el gato puede ver, pero yo, no

sábado, 19 de diciembre de 2009

101

otra hoja mas entre los sucios papales de la noche anterior
riendome mientras caigo en el piso, mordiendome el alma
otra hoja blanca con 26 lineas grises
otra hoja, inundando el vacio del abismo
otra hoja, de forma y espiritu
otra hoja sin afixia, oxidada
otra hoja. no sera la ultima, pero en todas las noches
cada sentimiento lo destruye.

Veneno

he visto las mentes mas furiosas que nunca vi

y las manos caen por el frio y por la oxidada

lluvia que se diluye entre el fuego y el papel,

Obsesionado por la pureza del sonido

he visto las botellas mas brillosas

que mi mente tal como esta, se separa

del cuerpo, tan tranquilo como las

sanguijuelas antes de penetrar alguna que otra vena

que sigue colgando en los nervios sin sentimientos

he olvidado los ojos furiosos del padre de mi hermano

me pareció gracioso, tuve que romper otra flor en mis manos

congele el desierto, y pude hacer arder los glandes glaciares

pude mirar mis ojos ante el espejo, y sentí que me mienten

otra vez, me duele los dos corazón, mis dos pulmones,

otra vez me ahogue en el humo del cenicero quemándose

con la flor marchita, de nuevo olvide donde guarde el

encendedor, y tuve que robar un rayo del sol, también los

rayos de la luna sirven para estas ocasiones, un tinto en mi cabeza

el agrio sabor a cerveza, o el denso humo de la neuronas marchando

hacia los eléctricos relámpagos mudos que saborean mi cerebro

es una vez mas, ese beso, otra vez ese beso que guarda el alma

perdida, ese beso, que saborea en la profundidad de su vacío.