martes, 10 de abril de 2012

Introyeccion.

Ustedes hacen mis historias,
aunque esten lejos de mi,
pero entiendo que debieron volver
a sus lugares.
Estoy a lo lejos, y veo que
nadie se aproxima y son en
mis eternos pensamientos de
imaginar alguien aproximandose
tal vez con una botella de tinto,
pero nada,
y el gato me mira un rato mas
se relame el cuerpo
y se aleja, y esa fue una
linda historia que quise contar.

lunes, 9 de abril de 2012

Amor.

Crei que con unas disculpa y unos besos
todo estaria bien, que nosotros estariamos bien.
Pero nuevamente me equivoque.
No hay tiempo para odiar
ni siquiera tiempo para amar.
hemos recorrido un mundo que se hundia
en un punto que nunca pusimos arreglar.
y todo se iba y luego volvia pero de una
forma perturbada.
pasaron personas, imagenes, calles
y pense que con unas disculpas y unos vinos
todo estaria bien, pero no fue asi.
hemos conocido las pesadillas de cada uno,
cada sueño que reflejaba una mente debil.
pudimos hacernos daño y amarnos a la vez
recorde un sueño, estabamos arriba de un
colectivo marcha atras, y vos me decias que
querias bajar, no pude escucharte y chocamos
y la inercia nos lanzo lejos de todos
y asi pasaron personas, amor, amigos, vinos
porros, pero aun asi no pudimos arreglar nada.
Pensaba que podriamos ser novios, pero de nada eso
sirveria porque hoy nuestra conexion se ha roto
como el himen de una nene violada por un hombre.
Sobre todo, no pudimos contra el mundo que nos aplasta
es mas facil alejarnos y carecer de empatia sobre el otro.
hemos perdido nuestra guerra, hemos perdido lo que
nos hacia reir, y ahora nuestros cuerpos no existen
nuestra imagen es debil y la forma se ha extendido
hacia ningun lado, si alguna vez quieres hablar
solo grita mi nombre, o cualquier palabra,
y estaré ahi.
"esta vez el vino lo pago yo"
saludos.

jueves, 5 de abril de 2012

Perdieron varios segundos

De un segundo para el otro, deje de mirar las nubes que golpean el cielo celeste, están hinchadas y caminan lentamente. El sonido de las olas al romper en la arena me mantuvo suspendido, aislado de la playa y de todas las personan que inunda el vasto panorama. Me pare y empecé a caminar en la arena, recuerdo haber dicho algo, pero ese momento se esfumo de mi cabeza, desapareció cuando me dispuse a caminar. La arena calida, sabor a sal que inunda mi cuerpo, lo traspasa y exploto en miles de piscis salpicando en el charco que ríe a carcajadas. Las dunas ya habían pasado de mi camino predilecto, en un eterno retroceso mental ¿A donde debo ir?
Tenía la idea de donde, y toda la historia imaginaria se reproduzco en el costado derecho de mi vista, pero en el pie de la puerta la historia se queda, y nada sucede. ¿Era por eso que decidí ir? Para terminar la historia dentro de mi cabeza, una posibilidad debe de haber. Algo me preocupa. Si durante que pensé un desenlace para la historia de la puerta, todo eso fue mi cabeza recordando que tenía que hacer en el pie de la puerta. ¿Esto será un pensamiento mío? ¿Yo seré un pensamiento de mi imaginación?
De mi asombro veo una puerta en el final de la arena, y veo un hombre en la oscuridad de adentro, un balde de agua a un costado de la puerta, trapos sucios al sol.
-Sos persistente ¿no? -habla el hombre. -el piso ya esta seco.

miércoles, 4 de abril de 2012

Dias distintos,

Vale aclarar la luna inundando el pasto, los residuos ha sido arrastrado por tal viento calido que sopla desde la claridad de las estrellas.
Jorge termina de apagar el cigarro en le vestido Michelle, que cuelga del banco. La seda pareció desaparecer tras una llama circular que expande el filtro del cigarro. Michelle mira como el cuerpo de Jorge suspendido en la oscuridad y la opaca luz que rechina en el aire. Jorge apoya sus ojos sobre los parpados de Michelle, ella hace lo mismo. Con un tinte pesimista espera decir algo que contraiga los parpados tal como el sol en los mediodías de verano, pero se limito diciendo.
-¿Qué haces? Podrías tener algo de consideración de no quemarme mis lindos vestidos.
De color violeta, trasluce sobre la luz de la luna que golpea un trozo de vestido que cuelga del banco, una horrible quemadura circular, color marrón ocre. El vestido le queda bien.
-Pero habría sido mejor que lo apagara en mi piel –añadió Michelle, luego de morderse los labios. Jorge desvío la mirada, luego se enfoco en sus ojos.
-¿Sabes lo que significa? –murmura Jorge en el oído. Michelle frunce las cejas.
-No sé. –murmura Michelle con los ojos cerrados.
-Me muero como miras a la luna, como con tu distante luz te llega profundo, dentro de tus ojos. Como te acomodas en el ardiente sol mientras permaneces tendido en el pasto.
Michelle había puesto sus dedos en la cara de Jorge.
-Me gustas demasiado para seguir pensando en mis pesadillas donde fingimos que los tigres nos alcanzaron. Te amo, pero no te necesito cerca de mi espíritu que cada vez se aleja cuando te veo mirándome.
Érase una historia de amor.

lunes, 26 de marzo de 2012

Para un amor que nunca fue.

Nos dijimos buenas noches, pero aun era de dia y dormiras,
pienso en los sueños en tu cabeza, mientras que cocino a tu hermana
en el horno.
Sera el pic nic que nunca fuimos, te lo perdiste,
esta tarde tomamos vino rosado, te lo perdiste.
La carne estaba algo quemada, pero igual
lo disfrutamos, la nalga sabia a petalos de mandarina,
y ya no estabas. Hay algo que no podemos, olvidar,
somos almas libres, pero aun asi, no podems salir
de nuestros cubos de concreto, esa tardecita,
tenia ganas de vomitar, y no fue por el vino
sino por la carne que estaba en mal estado,
si aun crees en el amor, buscalo,
porque el amor no desaparece, sino que
cambia de lugar.
-¿como que has cocinado a mi hermana?
-No te preocupes, a nadie le gusto.
-¿como se encuentra ella?
-oh, mejor que nosotros creo.
-¿como que crees? siempre delirando, vas a terminal mal.
-si tenes razon, nunca tuve que cocinar a tu hermana.
-¿Sos idiota?
-te veia tan tranquilo al dormir, que no quise despertarte, aun asi
tu carne tampoco parece apetecible.
-Si, es cuestion de herencia.
ya no habra tardes de pic nic.

viernes, 16 de marzo de 2012

Una historia triste de amor enfermizo.

Durante los días de noviembre la niebla empezaba a mezclarse con las partículas de ruido que flotaban con el viento, cuando la zonda proveniente de Wuinler la cuidad natal del joven German, el aire se poseía volátil, el ruido es inusual, hay quienes no oyen tales ruidos intensos pero eso no le sucedía con Candela que, cada mañana despertaba llorando y totalmente sorda de los ruidos que inunda la habitación. Cada mañana muerta en que Candela se levantaba a punto de explotar, German llegaba con su Ebrug, a veces, depende de los gritos de Candela, entraba a la habitación con el artefacto despierto, otra veces lo despertaba al ver a Candela señalar los motores existenciales que explotan destilando un agudo y estridente ruido. Luego cuando atrapaba a cada ruido, con una membrana negra lo expulsaba por la ventana, produciendo el caos de la ciudad, sabían que esta ahí, pero nunca el caos de afuera había llegado a las profundidades de Candela. Ese mediodía, Candela había pintado un hermoso paisaje que había soñado esa noche, mientras German leía en la cocina.
German conoció a Candela en un seminario de literatura, una tarde lluviosa Candela había leído un cuento triste de amor enfermizo, German escuchado con mucha atención, fue una historia melancólica, desconocida le recordó esas tardes de domingo en su vieja casa. Su relación es muy extraña, aun así como toda relación donde las dos personas están consumidas en sus pensamientos instantáneos. Se entendían en el silencio, a veces German leía en voz alta, con algo de dificultad, mientras Candela pintaba lo que imaginaba al escucharlo.
Luego de terminar de pintar lo que soñó, Candela se acerca a la ventana y señala al cielo, un hombre en la calle, camina y la mira, ve el dedo y queda con un sentimiento de extrañes, German se acerca.
-Solo los idiotas ven el dedo que apunta al cielo. –murmura Candela, luego un aparente rugido en una vértice de la habitación, despeja la mirada del cielo a Candela y se voltea, es un geko mirando desorbitado detrás de un estante con libros.
-¿Qué hará un animal acá?
-¿Queres que lo suelte?
-No, es lindo, y su rugido es lo bastante relajante.
-¿Queres algo de té?
-Seria bueno.
German fue a la cocina a hacer algo de té, Candela se acostó y se tapo preocupada, mira a todos lados como si algo estuviese a punto de hacer ruido. En minutos de silencio, el agua hirviendo condesa en aire y el fluir del agua caliente perpleja de algún modo, la habitación en un pantano lleno de colores flotando en el aire. El agua se establece en un punto medio. German sirve el té en las tazas, las lleva a la cama, donde esta Candela, respaldada por una almohada en la pared.
-Gracias.
El artefacto forma ya parte el panorama, con su coraza gris y su bolsa aterciopelada de saliva, sus brazos de un color infierno, el aparto que sustrae se desprende de su estomago, parece un órgano mecánico, esta cargando energía suficiente para otro ataque de ruido, y de ese órgano mecánico sale un as fosforescente que golpea en el techo. Candela toma algo del té, y mira por la ventana, y solo ve el cielo y unas nubes transparente, deja la taza en un costado, y se apoya aun mas contra la pared, había algo que le preocupaba, y era las nubes que venían arriba de su techo, cerca de la ventana, una neblina púrpura que penetraba las paredes, lo podía sentir, los motores oxidados destilando agudos chirridos, la perpetua lluvia golpeando su cabeza, resonando en todo aquel lugar, mojando sus pensamientos, haciéndolos inútiles. Había algo que le preocupa, toma el té y mira la ventana nuevamente, allá, las nubes se alejan mirando desde lejos por la ventana de Candela, como su figura espera las burbujas de ruidos, esperando por explotar, flotando al su alrededor, como el polen en un jardín destruido, se ruboriza y murmura.
-Solo los idiotas ven el dedo que apunta al cielo.

domingo, 5 de febrero de 2012

Alguien mas


-Hay algo
que tendemos a olvidar
al igual perdura
eterno
ay, somos frágiles
aun tenemos miedo
a
la
eternidad-

-Erradicar la palabra
matar su significado
dejar de creer en ellas.
Tienen grandes problemas,
deben sentirse avergonzadas,
no son comprendidas, deberían
haberlas dejado que corran
desnuda en el prado, el sol
aun brilla, ¿no hay algo raro en
este verso?-

-Ella gime arriba de el
alguna luz de la calle entro
el pasillo permanecía en silencio
el canto del grillo, ella mete
su lengua en la garganta de el,
luego sin previo aviso, el dejo
de verla, solo escucho el susurro
en su oídos
silencio, se escucho-