La espera de un amor es fatal, también es fatal la espera de la droga disociativa haga su efecto. Estaba amaneciendo y me mantenía erguido en el frió del suelo, moviendo mis manos y su sombra al ras de la luz que aparecía repentinamente en la ventana. Los pájaros no cantaban, pero tenían algo que decir, eso trate de pensar en ese momento, pero es en vano pensar esto, me siento solo y me gustaría estar con alguien para avisarle que estoy a punto de desmayarme y para que me reviva de esta alucinación matinal. Recuerdo una noche que un sol púrpura se posaba dentro de nuestros corazones, corazón tramposo. Otra vez piensa que seria de mi mañana, o quizás que fue de mi ayer, y hoy nadie me quiere cerca, "todo bien, pero no queremos que estés acá, así que por favor ándate", si solo entendieran que estoy desesperadamente solo. la soledad no me sienta mal, pero a vez también los papeles se oxidan y algo que nos hizo vivir luego se marcha. Y la mancha de la pared me distorsiona la visión, en donde estuve todo este tiempo, ¿estoy respirando?, error, todavía no sabemos la respuesta correcta, así que no me tienten con palabras de esperazas, todo nos hundimos como un barco, este es el mundo que forjaste Fabio, con tus motivos inútiles de autodestrucción, un mundo de plastalina pintarrajeado con un delineador negro en los ojos del cielo, ¿no es bonito?, pero no te quiero decepcionar, pero nada es esto es real. Una mujer que se arrastro por el costado de mi alucinación sube las escaleras que va a la terraza, nunca estuvo acá, pero sabe que estoy hablando, y me mira al subir. Sus ojos, sus ojos son grises y mantiene una profunda tristeza, parece verme que lo veo y se acerca sigiloso, como un gato a punto de tirarse a su presa con dientes rabiosos y garras metálicas, no puedo ver su rostro, pero sus ojos es la muerte, la disociativa, el amor, mueve sus labios.
-¿te gusta que te torturen?- en el reflejo de sus ojos me veo desintegrarme
-me gusta el quien tortura, tendrá sus propósitos, ¿no?
-nadie quiere ser torturado, te veras en el espejo mañana a la mañana y te darás cuenta de eso.
-me gustaría que las personan entiendan esto, hasta el torturador y el torturado piensan igual, estamos haciendo, cada uno por su lado, las cosas que nos llenan, ese es el propósito de la casual vida, me gustaría tomar un poco de vino.
-no olvides que estaré cerca tuyo Fabio, pero ahora necesito irme hacia arriba, fuera de mi y de todo esto, entiendes lo que trato de decir, y no seas ingenuo, estas apunto de desaparecer, ¿de lo profundo de tu vista se ve quemándose algo?, es porque estar a punto de desmayarte.
-allá estoy bien, no te preocupes- y a decir la ultima palabra la mujer se aleja en una llamarada de pétalos y de basura. Me miro la manga del brazo y la mancha gris sigue ahí, y olvido todo de nuevo, ojala tenga razón, y mañana delante del espeje entienda que nadie le gusta ser torturado, o mejor dicho ojala despierte. Que alguien me explique por que tengo las manos así
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