sábado, 2 de octubre de 2010

La partida - Franz Kafka

Ordené que trajeran mi caballo del establo. El sirviente no entendió mis órdenes. Así que fui al establo yo mismo, le puse silla a mi caballo y lo monté. A la distancia escuché el sonido de una trompeta y le pregunté al sirviente qué significaba. Él no sabía nada ni escuchó nada. En el portal me detuvo y preguntó:

-¿Adónde va el patrón?

-No lo sé -le dije- simplemente fuera de aquí, simplemente fuera de aquí. Fuera de aquí, nada más, es la única manera en que puedo alcanzar mi meta.

-¿Así que usted conoce su meta? -preguntó.

-Sí -repliqué- te lo acabo de decir. Fuera de aquí, esa es mi meta.

1 comentario:

  1. para mi ultimamente estas hecho un poeta de esos que parecen no ocultar nada

    tu sensibildiad me inquieta

    ¡oh! cuanto arte puede escaparse de tus dedos!

    cuestionas, te burlas, y sos sabio.

    un saludo de una mano que sale entre las nubes

    para un hombre en su terraza que se esta escuchando a si mismo.

    ¨solo el amor puede matar al demonio¨

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