He tomado la sangre de Jesús, he comido su carne, su padre y a su hijo también.
He visto mi heladera, esta vacía, solo tiene algunas botellas de agua, una leche y un vino
He mirado la luna y me pareció fría, inútil. Me ha alumbrado como cualquier otra lampara sucia, pero esta me ha asombrado.
He caminado por el sendero de mi terraza, con un vino entre los dedos y me decidí no caer.
He visto como quema el cigarro, como la cuidad...por partes divididas. Creo que ya he visto muchas cosas...buenas y malas...sangre y estrellas.
Mi sueño refleja una cuidad perdida, el colectivo marcha atrás, en contra mano.
He visto mi perro morderme los talones, mientras caminaba hacia donde refleje mi sombra.
En la soledad de las terrazas oscuras nada te importa, mas allá de toda circunstancias.
Una lágrima brillante por la luz opaca de la cuidad recorre mi cara, una lágrima purpura, caída en el suelo, borrada por la suciedad de la terraza.
creo q pasas demasiado tiempo en tu terraza..en algun punto ese te puede afectar :s
ResponderEliminarjaujaja..
en realidad creo q te hace re bien..quisiera tener terraza(tengo techo,no es lo mismo).
bue..saludo'