jueves, 10 de junio de 2010

Solo hagalo



Nunca sentimos una felicidad pura,
ya no nos satisface plantar tulipanes
bajo la lluvia. He recuperado la visión,
luego de que el sol de mañana los quemase.
En el delineador del cielo, una gran tormenta
se aproxima.

Los graciosos delfines se han ido, desaparecieron
con un coletazo, que de algún modo corto algo de
realidad y expulso algo de agua por el agujero
de la espalda. El barco se alza fuera de una ola,
un abismo se diluye en el océano. Lo veía al pequeño
Fabio salpicar burbujas, algunos peces amarillentos
se metían dentro de su ausencia.

Las manos se encogieron por el frió, ¿justo a su medida?
escuche una frenética risa estallando en el océano.
Recordaré, si la mente no me juega trucos, estamos allá o
acá. Acá o allá. Como cada pensamiento sumergido en un
sabor agrio de cerverza. "Otra birra",
"¿vasos?", "tres, siempre hay uno que falta".
La noche era trasparenten con los ojos acostumbrado
a la oscuridad. La primera estrella rompe en el cielo.
Mercurio se alza sobre los parpados callados,
otro día diferente.

Fue un placer entonces

Que mas si solo una neblina que cruza por el corazón,
quizás un héroe olvidado emborrachándose en la terraza.
Viviendo tan bien esta vida, que la Señora Muerte deja de
sonreír y de frotarse las manos.
Desaparecer entre los demás, un domingo a hedor de muerte, un
pensamiento lejano. "¿Otro trago?".
Recuerdo desmayarme en el Jardín y llorar toda la tarde por salir
de ahí. "Siempre hay hojas de otoño en el suelo". Olvidarme en alguna
caminata, saltar otra realidad, sueños sin finales surrealistas. Morrones
ojos colisionando con un árbol muerto elevado entre los hijos hermosamente
mutilados. Delineador de invierno, pequeñas rayos solares que no llegan a
mis dedos que son arrastrados entre ríos de mares por crecimiento lunar.
Grandes ciudades ciegas que no llego a ver mas allá de la melancolía.
Mundos redondos que nos hacen caer. Fluidos eléctricos que recortan periodo
de vida con los ojos abiertos, olvidar el pestilente olor a lavadero humano.
Cables pelados llenaron de gas y de relámpagos sin luz dentro. Dosis mentales
adjunto a desaparición mística. Niebla ¿permanente?, hojas de lavanda sumergida
en abismos. Mind Hole, de algún modo, sorprendido. Solo una neblina que cruza
el corazón.

lunes, 31 de mayo de 2010

No fue lo esperado

Veía a mi padre, postrado en la camilla, millones de cables le traspasaba el cuerpo hundido de fiebre. Parece tan débil, impotente. No es como las otras veces, que sus ojos eran como una tormenta sobre exaltada de furia, sus palabras como el viento violento, ya todo eso se fue apagando de a poco. Y ahora, tan indefenso como un pequeño perro mojado. No me importaba, pero era tan visible que solo le quedan horas de vida. Poseía unas enormes bolsas negras debajo de sus ojos casi ausentes. Padece de una palidez latente, como las sabanas, el mármol blanco de las paredes, como los glóbulos blancos del elefante muerto. El sabia que no me importará como terminase, pero es inevitable no estar triste o solo un poco. Miró de reojo al otro lado de la camilla, trato de moverse, pero los tubos que respiran por el retrasa cada movimiento, jadea un poco.
-¿Te ayudo?-, murmuré casi sin hablar.
-Alcánzame esa cajita...-, vociferó mi padre.
Me pare, di la vuelta a la camilla, diviso una pequeña caja de cartón. La agarré. Era liviana, suave como ojos de terciopelo. Se la deje a un costado de sus piernas, entre el brazo derecho. Me volví a la silla.
-Es para vos...-, susurró, mirando el piso.
No esperaba ningún objeto proveniente de el, pero si solo era su ultimo pedido de piedad, lo dude...lo sostuve nuevamente en mis manos.
-¿Que es?, pregunte.
-Solo lo abrirás cuando sepas que es el momento indicado-. ¿Es como esas películas donde muere el viejo y le deja una pequeña herencia al niño, que lo guiará toda su vida?, pensé. No fue lo que esperaba.
-Ahora...-, dijo mi padre con ojos de tormenta- Ándate de acá pendejo-. ¿No podríamos terminar en paz?, ¿era necesario decir eso, acaso no podría sacarse su maldito orgullo?
Me levanté y salí, al irme eche la mirada hacia atrás, y veía su cara desvanecerse, había cerrado los ojos durante mi transcurso a la puerta. Ese fuego que posee la gente la vi desaparecer en mi padre. Una gran línea cruzaba parte de su corazón y luego se fue. La vi a mi madre llorar en el pasillo, a mis hermanos y una gran masa de gente derramando lagrimas en el pasillo. Me dolía ver a mi madre llorar así.
Tenia la necesidad de salir, ya no soportaba ese hedor a flores de hospital. Era un día esplendido, lleno de luz, de mariposas y de gaviotas que rebosan de tanta vida. Los muertos no me necesitan. Caminé algunas cuadras, sostenía la caja en mi mano izquierda. Parece que no llevase nada adentro, seria una gran paradoja viniendo de mi padre. Pero tenia la duda. Había una plaza, horriblemente enrejada, entre y me senté debajo de un árbol que hacia algo de sombra.
"¿Ha muerto mi padre?", pensé..."si" respondí rápidamente. Sumergí la mano en unos de los bolsillo del pantalón y saque un cigarro aplastado, lo prendí y lo fume lentamente. Levanta la caja y la puse entre mis piernas, no sabia si era el "momento indicado", pero lo abrí. Una gran flor azul asomo luego que quitase por completo la tapa. Mierda, era tan hermosa, luminosa. Un azul profundo como el abismo del océano. No se por que, pero no la podía tenerla tanto tiempo en las manos. Sinceramente no era para mí esa hermosa flor. Una pequeña pelota roja rebota en mis piernas, se acerca una niña. Tenía un lindo vestido celeste con rosas en los bordes.
-Que linda flor señor-. Rió la niña. Cierro la caja con la flor dentro, la extiendo sobre la redonda cara de la niña.
-¿Para mi?-, no dije nada, solo asistí con la cabeza moviéndola pálidamente hacia abajo y arriba. Agarro la caja, luego la pelota y se fue brincando, luego se confundió con la gente.
Termine el cigarro y oscurecía. Me levante y me fui de la plaza. Las luces del día se habían ido. Me pareció que esa tarde fue el momento indicado para abrir esa caja.
La niña se habrá olvidado de la flor, pero como en el primer momento que miramos la flor, fue lo más hermoso que vimos en aquel día.

sábado, 29 de mayo de 2010

Nunca estamos explotando de felicidad

¿Se habrá apagaron las endorfinas?
Lo dudaría, pero las imagenes se retorcieron
en papales viejos. Pero tengo la certeza de
que el tiritar de mis manos es causado por
relampagos de miedo, pero no estoy familariazado
el por que del miedo. ¿Melancolia?, los cables
se cortaron y dejaron demasiado humo en el
interior de cuerpo. No ha sido una semama mala,
tranquilamente, caminando fumando un cigarro,
quemando flores rotas, trataré de llevar
una vida dentro de 7 vidas. No hay que tener
miedo, los fantasmas no existen.

El virus de la realidad



El dia miercoles 08-10-08
yo entregué al al cuerpo médico psiquiátrico
del Hospital de Clinícas un trabajo político
de orientación decidídamente anarco-comunista.
No tengo forma de saber como cayó ese trabajo
político en el cuerpo psiquiatría.
Deseo saber eso.

viernes, 28 de mayo de 2010

Mirtazapina (Cadaver exquisito con Travelver)

Un cristal rojo infierno,
parece de haber tenido razón, grito:
"CUIDADO, AHI VIENE ALGO DE LLOVIZNA"
Un canto de luz apesta a cocaína, nunca
le escupirá la mano el que le da de comer.
El gato salto en la mesa y nada de esto
parece verdad,
y dejemos de escribir.
Recetas caducadas ¿Fueron infundadas la
esperanza de los parientes?
Eclipse lunar junto al fogón,
el indio muerto bebe un trago de sombra.

Excipientes C.S.

lunes, 24 de mayo de 2010

Yer Blues - Beatles

Sí, estoy solo, quiero morir
sí, estoy solo, quiero morir
si no he muerto aún
oh, nena, vos conocés la razón.

Por la mañana quiero morir
por la tarde quiero morir
si no he muerto aún
oh, nena, vos conocés la razón.

Mi madre era del cielo
mi padre era de la tierra
pero yo soy del universo
y sabés lo que eso significa.

Estoy solo, quiero morir
si no he muerto aún
oh, nena, vos conocés la razón.

El águila picotea mis ojos
el gusano lame mis huesos
me siento tan suicida
como el Sr Jones de Dylan.

Estoy solo, quiero morir...

Una nube negra atravesó mi mente
una niebla azul envuelve mi alma
me siento tan suicida
que hasta odio mi rock and roll.

Quiero morir, sí, quiero morir
si no he muerto aún
oh, nena, vos conocés la razón.

....shit