jueves, 10 de junio de 2010

Solo hagalo



Nunca sentimos una felicidad pura,
ya no nos satisface plantar tulipanes
bajo la lluvia. He recuperado la visión,
luego de que el sol de mañana los quemase.
En el delineador del cielo, una gran tormenta
se aproxima.

Los graciosos delfines se han ido, desaparecieron
con un coletazo, que de algún modo corto algo de
realidad y expulso algo de agua por el agujero
de la espalda. El barco se alza fuera de una ola,
un abismo se diluye en el océano. Lo veía al pequeño
Fabio salpicar burbujas, algunos peces amarillentos
se metían dentro de su ausencia.

Las manos se encogieron por el frió, ¿justo a su medida?
escuche una frenética risa estallando en el océano.
Recordaré, si la mente no me juega trucos, estamos allá o
acá. Acá o allá. Como cada pensamiento sumergido en un
sabor agrio de cerverza. "Otra birra",
"¿vasos?", "tres, siempre hay uno que falta".
La noche era trasparenten con los ojos acostumbrado
a la oscuridad. La primera estrella rompe en el cielo.
Mercurio se alza sobre los parpados callados,
otro día diferente.

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