veo penetrar un alfiler de gancho en su estomago
pienso en lo que deberia hacer
con todo
este globo de endorfinas
veo su deformidad sobre todo en sus
ojos, parece que ella mismo dibujo
sus mutilaciones, yo tenia un vino en el
bolsillo, derramando en toda mi garganta
es un vino bueno, con sabor amargo y fluidos
inexistente en mis venas.
Ella moja mis dedos, y gotea en la arena,
y hace un ruido deslumbrante, miles de sirenas
en coro sobre las rocas marinas, nos deformamos
de dolor y vino. El contorno de nuestros cuerpos
se distorciona, es estupido todo esto, todo terminara
en un charco de fluidos tibios. el baño inundado de hedor
a vomito y toxinas. las viboras parecian picar nuestras
extremidades, pude matar algunas con mis zapatos,
su sangre se asemeja a la cerveza, no me importo,
tome algo de la sangre de vibora, enganche mi labio en
un alfiler que cuelga de su estomago, lami esa carne
amarillenta, ella busco en mi pecho, pero solo encontro alquitran
y hormigas. entre un manto negro y el concierto de motores oxidado
el ruido que destila las cajas de musica rotas, el hombre riendo como
cerdo, el ruido de las lagrimas cayendo al suelo
estire la cabeza
el labio se abrio
algunas gotas salpicaron el higado de ella, y luego dejo
de sangrar y me alejo
era mejor asi, ya podia escuchar un golpeteo dentro
suyo que quizas nunca pueda desprendermelo.
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