miércoles, 4 de noviembre de 2009

La casa de cristal

Como podrían interpretar si les hablo de una casa de cristal, donde, desde afuera pueden ver todo su contenido. Los muebles, las puertas, los vasos, todos y cada uno de los objetos de la casa es netamente de cristal. Todo se revela a la vista. Aunque no lo crean las personas de una o alguna manera son de cristal, todo sus pensamientos, deseos, miedos, sus sueños se revela a los ojos de los otros hombres. Las luces caleidoscópicas se dilatan en cada uno de los cristales produciendo un complejo ataque de epilepsia, la música se sutura en un eco magistral. La casa y las personas de cristal soportan sin romperse el sonido más agudo que pueda reproducir un hombre o un instrumento. Químicamente seria imposible, ya que el cristal se rompería con la frecuencia precisa de las cuerdas vocales, esos sonidos solo se encuentran en este planeta, pero la casa y los hombres bailan al ritmo de la música y de las luces.
Las mangas de los hombres y mujeres cristal esta manchada con un liquido dulce e incoloro, los bordes salta un color amarillento vago. Jalan constantemente una realidad anestesiada, han gastado varios pesos en ese líquido, cloroformo diluido con algunas gotas de flores de Bach. Unos fluidos en forma de polvo retuerce su cerebro produciendo pequeños relámpagos mudos en su lóbulos derecho, cinco minutos de felicidad y luego…el resto de la vida. Un hombrecillo redujo su cuerpo al tamaño de un nene de 5 años a base de una tortura nazi en el siglo IV, hace relucir sus grises dientes, esos dientes radiactivos diciendo: “Esta fiesta se suspende por los relámpagos mudos que rodean la casa”
La casa de cristal volvió a negro, nuevamente, pero los relámpagos mudos siguen cayendo desde las nubes grises que ciega el ojo del cielo rojo blanco del viento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario