La mitad de lo que digo no tiene sentido
Pero lo digo sólo para llegar a ti, Julia
Julia, Julia
Criatura del océano que me llama
Por eso canto una canción de amor, Julia
Julia, ojos de concha marina
Sonrisa de viento que me llama
Por eso canto una canción de amor, Julia
Su pelo de ingrávido cielo brilla tenuemente
Parpadea al sol
Julia, Julia
Luna del alba, tócame
Por eso canto una canción de amor, Julia
Cuando no puedo cantar con el corazón
Sólo puedo decir lo que pienso, Julia
Julia, arma dormida
Nube silenciosa, tócame
Por eso canto una canción de amor, Julia
Hum hum hum
Me llama
Por eso canto una canción de amor para Julia
Julia, Julia.
"Simplemente, no sobrestimar lo que he escrito; de otro modo se me volvería inalcanzable lo que aún espero escribir". Franz Kafka.
miércoles, 5 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
domingo, 2 de mayo de 2010
SUNDAY MORNING - THE VELVET UNDERGROUND
Domingo por la mañana, elogias el amanecer,
es solo un sentimiento agitado por mi parte.
Amanecer temprano, domingo por la mañana.
Son solo los años malgastados detras.
Cuidado, el mundo esta alrededor tuyo.
Hay siempre alguien alrededor tuyo que te llamará.
No es nada en absoluto.
Domingo por la mañana, y estoy cayendo,
tengo un sentimiento que no quiero saber.
Amanecer temprano, domingo por la mañana.
Son todas las calles que tu cruzaste, no hace tanto.
Cuidado, el mundo esta alrededor tuyo
Hay siempre alguien alrededor tuyo que te llamará
No es nada en absoluto.
es solo un sentimiento agitado por mi parte.
Amanecer temprano, domingo por la mañana.
Son solo los años malgastados detras.
Cuidado, el mundo esta alrededor tuyo.
Hay siempre alguien alrededor tuyo que te llamará.
No es nada en absoluto.
Domingo por la mañana, y estoy cayendo,
tengo un sentimiento que no quiero saber.
Amanecer temprano, domingo por la mañana.
Son todas las calles que tu cruzaste, no hace tanto.
Cuidado, el mundo esta alrededor tuyo
Hay siempre alguien alrededor tuyo que te llamará
No es nada en absoluto.
Tela de araña
No podía despegarme de la luminiscencia de la lampara de bajo consumo que cuelga del cable negro. Mi diminuta cabeza choca en el cristal como los relámpagos mudos chocan en el suelo. Todo parece devastado tal vez por una gran explosión de ruidos y luces lejanas, detrás del gran charco que dejo la lluvia de ayer. Las alas transparente trasluce como la opaca luz que desprende la luna y refleja algunos filamentos que contrae mis pulmones y finas arterias que conectan en cualquier lugar.
¿Cual es la gracia de estar constantemente chocando en la lampara?, ¿porque sera que ese pequeño rayo me atrae como una naranja expuesta al frió?. Ese es mi instinto, estar cerca de las luces que titilan artificialmente. Una gran ráfaga hace mover a las flores, produciendo el perfecto sonido de un candelabro de cristal torcido. El trayecto hacia la lampara se contrajo tirándome a la tela de araña que cuelga a un lado de la lampara. Sus redes de glucosa diluida se enreda en mis patas y alas. Presento un constante forcejeo para escapar de ellas, pero la paciencia se acaba y me rindo en aquel cuadriplejico circulo. Parece que mis latidos alarmaron las sincronizadas patas de la araña, sus pequeños ojos me observa desde el medio del circulo. Levanta rápidamente sus patas y corretea hacia mi.
-¿Que significa tus últimos momento de vida?-. Escupió libremente la araña en mi cabeza.
-¿Que puedo decir?, tuve mis momento cerca de las luminidades de las lamparas-. Le conteste fríamente.
-¿Como es posible que no tengas paciencia para estas cosas?-. Volvió a escupir la araña. -¿Es que no tienes sentimientos?-.
Mire alrededor, como lo haría un indígena al frente de punta de rifle que sostiene un soldado con la mano derecha y con la otra una cruz de madera torcida.
-Voy a saber que significo mi vida, ademas me aburrí de chocarme con el metal del foquito-.
-Pero, eso lo haces todos las noches, parecía estar realmente contento-. Asistió la araña.
-No lo se, por que nunca pude realmente entrar a la luz y luego de aquel impacto lo volvía a hacer con los mismos resultado-.
-Todos como tu lo hacen-.
-Si, pero nunca vi a alguien que entrara ahí. Tuve que haber tenido paciencia como la tienes tu contra tus presas.
-Para eso estamos las arañas, para escapar de las luces y entrarnos en la madera podrida y la pared humedad, tenes paciencia-.
-Anhelo tener una gran paciencia-.
-Sera imposible, somos diferente, y eso irrumpe un conflicto, así es esto, tu eres mi presa-. Dejo de escupir y mostró los colmillos que sobresale de sus ninfas. En estos momentos, un gran impulso de salvación recorrió todo mi esqueleto externo. Moví con tanta desesperación mis alas y patas, destallaban sombríos relámpagos dentro de las olas que contraen infecciones benignas sobre todo el cuerpo. Una gran ráfaga volvió a mover las flores y quebró el candelabro, afortunadamente pude liberarme de la tela de araña. Volé algunos centímetros de ahí, volví a sentir ese dulce golpe de mi cabeza sobre la luz que sale de la lampara de bajo consumo, como las otras veces, no pude entrar.
¿Cual es la gracia de estar constantemente chocando en la lampara?, ¿porque sera que ese pequeño rayo me atrae como una naranja expuesta al frió?. Ese es mi instinto, estar cerca de las luces que titilan artificialmente. Una gran ráfaga hace mover a las flores, produciendo el perfecto sonido de un candelabro de cristal torcido. El trayecto hacia la lampara se contrajo tirándome a la tela de araña que cuelga a un lado de la lampara. Sus redes de glucosa diluida se enreda en mis patas y alas. Presento un constante forcejeo para escapar de ellas, pero la paciencia se acaba y me rindo en aquel cuadriplejico circulo. Parece que mis latidos alarmaron las sincronizadas patas de la araña, sus pequeños ojos me observa desde el medio del circulo. Levanta rápidamente sus patas y corretea hacia mi.
-¿Que significa tus últimos momento de vida?-. Escupió libremente la araña en mi cabeza.
-¿Que puedo decir?, tuve mis momento cerca de las luminidades de las lamparas-. Le conteste fríamente.
-¿Como es posible que no tengas paciencia para estas cosas?-. Volvió a escupir la araña. -¿Es que no tienes sentimientos?-.
Mire alrededor, como lo haría un indígena al frente de punta de rifle que sostiene un soldado con la mano derecha y con la otra una cruz de madera torcida.
-Voy a saber que significo mi vida, ademas me aburrí de chocarme con el metal del foquito-.
-Pero, eso lo haces todos las noches, parecía estar realmente contento-. Asistió la araña.
-No lo se, por que nunca pude realmente entrar a la luz y luego de aquel impacto lo volvía a hacer con los mismos resultado-.
-Todos como tu lo hacen-.
-Si, pero nunca vi a alguien que entrara ahí. Tuve que haber tenido paciencia como la tienes tu contra tus presas.
-Para eso estamos las arañas, para escapar de las luces y entrarnos en la madera podrida y la pared humedad, tenes paciencia-.
-Anhelo tener una gran paciencia-.
-Sera imposible, somos diferente, y eso irrumpe un conflicto, así es esto, tu eres mi presa-. Dejo de escupir y mostró los colmillos que sobresale de sus ninfas. En estos momentos, un gran impulso de salvación recorrió todo mi esqueleto externo. Moví con tanta desesperación mis alas y patas, destallaban sombríos relámpagos dentro de las olas que contraen infecciones benignas sobre todo el cuerpo. Una gran ráfaga volvió a mover las flores y quebró el candelabro, afortunadamente pude liberarme de la tela de araña. Volé algunos centímetros de ahí, volví a sentir ese dulce golpe de mi cabeza sobre la luz que sale de la lampara de bajo consumo, como las otras veces, no pude entrar.
Querida
Ya es tiempo de decirlo, te amo.
Borremos estos dedos para dejar de tocar las almas de las personas que se acercan,
titilar los labios para enmudecer cada palabra de piedad, y no caer en tus labios.
Borrarnos los ojos para no vernos mas, y que a ciegas te llame y te susurre con los
labios rojos "buenas noches querida, buenas noches".
Callemos los oídos para dejar de estremecernos con el caos de las palabras, que
al fin y al cabo, pueden hacer doler y hasta ahogarme en endorfinas.
Cortar estos dedos cansados para que en algún momento, cuando el viento se los lleven y
se junten con tus manos, en alguna tierra donde el dolor es poco comparado con el amor.
Déjame un segundo en la oscuridad, delante de tus ojos y puedo llegar a decir muchas cosas, algunas estupidas y otras no tanto, pero tu sabes, querida, te extraño, pero te veo todos los días en algún sueño o en algunas plazas de césped verdes. Dibujando con la punta de los dedos todo eso que creíamos ser. ¿Donde quedaremos esta vez?
Cellemos estas palabras en una caja de papel, y guárdala en algún lugar donde recuerdes que estuvimos, cortar esos árboles que plantamos en el vacío del tiempo.
Borrar estas huellas que quedaron en el corazón , pero igual, te quiero. Algo esta dentro mio que me hace despertar cada mañana, y abrir los pesados parpados. Pienso si hoy te voy a ver, pero estas lejos, allá, en los sueños y en los espejos rojos.
Guardemos ese lugar que nos mantuvo llenos, y esperar que no se desvanesca.
Te veo, y deseo llevarte demasiado lejos, donde la vista no llegue a ningún lado, y espero que entiendas que debo estar lejos, demasiado lejos para decirte "te amo", pero sin embargo
t
e
a
m
o
"Buenas noches querida, buenas noches"
Borremos estos dedos para dejar de tocar las almas de las personas que se acercan,
titilar los labios para enmudecer cada palabra de piedad, y no caer en tus labios.
Borrarnos los ojos para no vernos mas, y que a ciegas te llame y te susurre con los
labios rojos "buenas noches querida, buenas noches".
Callemos los oídos para dejar de estremecernos con el caos de las palabras, que
al fin y al cabo, pueden hacer doler y hasta ahogarme en endorfinas.
Cortar estos dedos cansados para que en algún momento, cuando el viento se los lleven y
se junten con tus manos, en alguna tierra donde el dolor es poco comparado con el amor.
Déjame un segundo en la oscuridad, delante de tus ojos y puedo llegar a decir muchas cosas, algunas estupidas y otras no tanto, pero tu sabes, querida, te extraño, pero te veo todos los días en algún sueño o en algunas plazas de césped verdes. Dibujando con la punta de los dedos todo eso que creíamos ser. ¿Donde quedaremos esta vez?
Cellemos estas palabras en una caja de papel, y guárdala en algún lugar donde recuerdes que estuvimos, cortar esos árboles que plantamos en el vacío del tiempo.
Borrar estas huellas que quedaron en el corazón , pero igual, te quiero. Algo esta dentro mio que me hace despertar cada mañana, y abrir los pesados parpados. Pienso si hoy te voy a ver, pero estas lejos, allá, en los sueños y en los espejos rojos.
Guardemos ese lugar que nos mantuvo llenos, y esperar que no se desvanesca.
Te veo, y deseo llevarte demasiado lejos, donde la vista no llegue a ningún lado, y espero que entiendas que debo estar lejos, demasiado lejos para decirte "te amo", pero sin embargo
t
e
a
m
o
"Buenas noches querida, buenas noches"
Cae
Hay algo que cae del cielo
y no es ninguna especie de figura.
Inexistente, de un valor maximo.
Una tela de humo blanco lo rodea,
no es nada que el hombre haya creado.
Desde el cielo cae, y no lo puedo
dejarlo de ver. Esta ahi y cae
constantemente. Ni las palabras son
exactas para describirlo, ya que es algo
parecido a la palabra en si, cae.
¿esto?
Debemos ponerle algun fin a todo que empezo,
un movimiento, un cambio que haga girar aquella
calesita de colores.
Al que, con palmadas hagan rodar todo un
universo y el cielo cambie de color.
Ya no es celeste, ni gris, ni rojo o cualquier
color existente.
Hay algo que cae del cielo, mejor decido perderme,
y no ver mis dedos tocando mi corazon, confundiendose
con alguna neblina, tratando que deje de sentir,
por que hay algo que cae del cielo.
y no es ninguna especie de figura.
Inexistente, de un valor maximo.
Una tela de humo blanco lo rodea,
no es nada que el hombre haya creado.
Desde el cielo cae, y no lo puedo
dejarlo de ver. Esta ahi y cae
constantemente. Ni las palabras son
exactas para describirlo, ya que es algo
parecido a la palabra en si, cae.
¿esto?
Debemos ponerle algun fin a todo que empezo,
un movimiento, un cambio que haga girar aquella
calesita de colores.
Al que, con palmadas hagan rodar todo un
universo y el cielo cambie de color.
Ya no es celeste, ni gris, ni rojo o cualquier
color existente.
Hay algo que cae del cielo, mejor decido perderme,
y no ver mis dedos tocando mi corazon, confundiendose
con alguna neblina, tratando que deje de sentir,
por que hay algo que cae del cielo.
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